|
|
|
En el solsticio de verano se celebran las
hogueras de San Juan. Otra fiesta que se ha
recuperado con fuerza en muchas localidades,
destacando la de Vinaròs y el Grau
de Castellón. Aunque la mayoría
de los pueblos celebran esa noche mágica,
la del 23 al 24 de junio, la llegada del verano,
con verbenas y fuegos.
En las zonas costeras es tradicional ir
a la playa, a la orilla del mar, a encender
y bailar en torno las hogueras y a mojarse
con la primera ola del Mediterráneo
que
|
|
|
| |
llegue a las 24
horas en punto de la noche. Aunque son muchos
los ritos. Como singularidad, en el Grau de
Moncofa se realiza el desembarco y la procesión,
más tarde, de la imagen de Santa María
Magdalena. Muy celebrada también en
junio es la festividad de San Pedro.
Julio y agosto son los meses que por regla
general concentran la mayoría de los
festejos patronales y fiestas mayores de los
municipios castellonenses. Merece una consideración
especial, por su singularidad, folclore, tradición
y porque solo se celebra casa seis años:
es el conocido Sexenni, la fiesta por excelencia
de una villa también singular Morella.
Tiene lugar en agosto, en honor a la Virgen
de Vallivana de la que se dice librara a los
morellanos de la peste en 1672.
Durante el Sexenni, cada día un
gremio (torners, teixidors, llauradors,
arts i oficis, pelegrins, gitanetes) realiza
una danza. Es la propia gente la que adorna
las calles con flores. La próxima
celebración del Sexenni de Morella
tendrá lugar en agosto del año
2006.
|
|
|
|
 |
|
|