En
el siglo xiv fue vendido a Guillem d’Esplugues,
quien procede a reformarlo levantando el
actual edificio. Se cree que fue a finales
del siglo xv y principios del xvi, en posesión
de la familia Borja, cuando recibió
las influencias renancentistas.
Las dos
ermitas
Hacia el norte y comenzando las estribaciones
de la sierra de Espadán sobre el
monte de San Cristóbal y a unos 428
m de altitud, se encuentran dos ermitas.
La más cercana al pueblo, a un kilómetro
aproximadamente, es la de San Antonio, un
pequeño edificio de mampostería
con revoque que alberga la imagen de San
Antonio, cuya fiesta se celebra el 17 de
enero. Siguiendo hacia la cima del cerro
y a unos dos kilómetros del pueblo,
se encuentra la otra ermita, la que da nombre
al mismo cerro de San Cristóbal,
de idéntica arquitectura y composición
que la anterior. Formando conjunto con la
ermita se encuentra adosada una especie
de casa de ermitaño.
La Torre
del Mal Paso
Hacia el noreste de Castellnovo, se encuentra
un montículo en cuya cima han permanecido
los restos de los primeros pobladores, atribuidos
a la Edad de los Metales. Es la conocida
Torre del Mal Paso. En reiteradas excavaciones
se pudieron contemplar en la zona, además
de estos restos neolíticos, otros
de origen íbero, romano y musulmán,
entre otros.
Fuente
de la Mina
Se trata de un lugar con un amplio terreno
poblado de pinos y acondicionado como lugar
de recreo y merendero. Además, el
entorno natural de Castellnovo es idóneo
para la práctica de senderismo y
otras actividades de ocio y tiempo libre
relacionadas con la naturaleza.
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